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jueves, 7 de julio de 2011

Una asamblea que no canta... y un coro que no deja...

Ayer que reflexionábamos respecto a la necesidad y la urgencia de una formación adecuada para el grupo de cantores, llegó a mi mente el siguiente cuestionamiento: “¿por qué es únicamente el coro quien necesita formación litúrgica, bíblica, espiritual y doctrinal?” Es verdad que el grupo de cantores es quien dirige el canto en la asamblea litúrgica, pero, su función NO ES CANTAR PARA SER ESCUCHADOS, sino cantar para SOSTENER EL CANTO DE LA ASAMBLEA.
                “Cantar es propio del que ama”, decía San Agustín (Sermón 336) todo ser humano que se ha enamorado siente la necesidad de expresarlo de la manera más hermosa que conoce: El canto;  y siendo pues el amor a Dios el primer y más grande mandamiento, cantar a Dios “sobre todas las cosas” debería ser la consecuencia natural y sencilla del amor que todo cristiano siente en su corazón.
                Por tal motivo, no sólo para los cantores son las palabras de este blog, sino para todo cristiano, todo enamorado de Cristo debe ser diestro en la escuela del canto, para gozar más plenamente de nuestra fe, contagiarla a los demás y edificar con ese canto la comunidad de creyentes.
                Éste, hermano cantor, es uno de los primeros errores de nuestro ministerio: creer que el canto es exclusivo del coro, robándole a la asamblea su derecho y deber de alabar a nuestro Dios. Preocupados más por el aspecto musical de nuestro servicio, estamos en permanente búsqueda de nuevos cantos para ampliar nuestro repertorio, buscando nuevos instrumentos para agregar en el ensamble musical, componiendo nuevos acompañamientos, rebuscados arreglos y hermosas armonías a dos, tres, cuatro o más voces, que terminamos haciendo de la misa de nuestra comunidad un concierto en el que nos preocupa más la interpretación de nuestro coro, que la participación de la asamblea… y la asamblea se queda muda… ¿qué más puede hacer si nunca ha oído el canto de entrada, ni se lo han enseñado? porque el coro, en su afán por estrenar nuevos cantos, saca un nuevo canto cada domingo.
El canto litúrgico pertenece a la asamblea, no al coro, el coro únicamente sostiene el canto del pueblo de Dios, el músico o cantor, que no entiende este principio, debería dedicarse a otra cosa, pues nuestra Iglesia no es un escenario para “artistas ávidos de público”.
Pregúntate qué tanto canta la asamblea a la que sirves y tendrás un buen termómetro de tu eficacia como cantor.
De tal manera que somos todos: tanto coro, como asamblea reunida; quienes debemos aprender el arte del canto litúrgico; unos, porque no damos espacio a la participación de la asamblea y otros, porque acostumbrados a que el coro sea el único que canta, hemos dejado de cantar… ambos necesitamos redescubrir el canto litúrgico.
Cualquier comentario o duda respecto a este o a otros temas relacionados a nuestra fe, comunícate conmigo a la dirección de correo Rafael.sosa@ruba.com.mx

miércoles, 6 de julio de 2011

¿Por qué un Blog para coros católicos?

¿Qué es lo que hace a una persona iniciar un blog para coros católicos?...

Existe una necesidad apremiante en nuestros coros de recibir una adecuada formación para realizar su ministerio... El coro tiene la peculiaridad de ser un grupo apostólico muy muy muy atractivo. La música siempre será una herramienta poderosa para llegar al corazón del ser humano: ¿a quién no le gusta la música?  Especialmente entre los jóvenes, nunca faltan los grupos musicales juveniles en las parroquias, en los cuales los jóvenes aprenden a convivir y aprenden además los rudimentos del canto o de la interpretación de algún instrumento musical.

Posterior a la reforma litúrgica del Vaticano II, y una vez que se abrió la posibilidad a utilizar, además del órgano de tubos, instrumentos autóctonos para el acompañamiento del canto en las celebraciones litúrgicas (Constitución Sacrosanctum Concilium n. 120); empezaron a multiplicarse grupos musicales que con muy buena voluntad, realizaban, y más ahora en nuestros días, realizan esta función litúrgica.

Sin embargo, es común encontrar en estos grupos personas que aunque con buena voluntad carecen de la más básica formación cristiana y litúrgica: algunos están porque tan sólo les gusta la música y encuentran en el coro (y lo que es peor, en la Santa Misa) un escaparate para dar a conocer su talento artístico; otros, porque está la chica a la que están pretendiendo; otros más, aunque movidos por un genuino amor a Dios, no conocen el ABC de la liturgia católica y creen que cualquier canto espiritual puede servir en la liturgia.

En fin, que aún siendo un grupo muy atractivo para la mayoría de las personas, es uno de los grupos en los que (salvo honrosas excepciones) menos formación existe, porque se llega a pensar que la única formación que requieren los integrantes de un coro es exclusivamente musical.

Por esta razón es imprescindible que un coro reciba una completa formación espiritual, bíblica, doctrinal y litúrgica. Pues no es un grupo musical cualquiera: es una comunidad cristiana llamada a servir a Dios y a la Iglesia mediante el canto, y si esa función se realiza dentro de la liturgia, más grave se hace ese compromiso al formar parte integral del culto público que realizamos como Iglesia a Dios.

Sin embargo no siempre se tienen los recursos para proveer de esta formación, a veces es el mismo coro quien, viendo la necesidad de formarse, busca de aquí y de allá materiales para su estudio, y avanzan a veces de manera autodidacta en el camino del servicio litúrgico.

Nuestro interés es proveer poco a poco y a manera de cápsulas, material para el crecimiento de los coros, si al menos a un hijo de Dios le es provechoso este material para ser más consciente de la manera en la que el canto y la música sirven a la asamblea reunida y cómo sacar mayor provecho espiritual de su participación en la Sagrada Liturgia, nos daremos por satisfechos.      

   

Presentación

¡Qué tal! si has entrado en este blog es porque eres miembro de un coro católico, o bien sientes interés y afinidad en la labor que los coros realizan dentro de la litúrgia de nuestra Iglesia, sea cual fuere la razón, te doy la bienvenida, esperando en el Señor que este sitio, sea de utilidad para ti y para tu labor apostólica.


Soy Rafa y he dirigido el coro de mi parroquia durante 25 años, y durante todo este tiempo ha tenido un sinnúmero de experiencias positivas y negativas, pero didácticas todas, que tal vez te sean de utilidad si estás iniciando en este camino y tienes interés de que tu coro sea lo que está llamado a ser: una comunidad de formación espiritual y litúrgica para sus miembros y para la comunidad a la que sirve.


No obstante la experiencia adquirida, seguramente tendré errores, que agradecería infinitamente me los hicieran saber para corregirlos a la dirección de correo rafistronic@hotmail.com


Nuestra Iglesia nos ha pedido a todos los cristianos colaborar activamente en la evangelización de todos los ambientes humanos, la red es uno de ellos y desde aquí quiero aportar mi pequeño granito a nuestra labor evangelizadora como Iglesia de Cristo.

A Nuestra Señora María de Guadalupe, encomiendo este trabajo, que ella lo proteja y guíe; a nuestro Papa, Benedicto XVI, manifiesto mi incondicional adherencia y cariño; al Santísimo Sacramento dedico este esfuerzo. Que sea de provecho espiritual para el que lo escribe y para el que lo lea... en en Nombre del Señor... ¡comenzamos!