¿Buscas algo en especial?

lunes, 25 de julio de 2011

La molestia de que nos critiquen

A mí me ha pasado muchas veces, y puedo asegurarte que también a ti... éstamos haciendo algo que creemos que sabemos hacer y que estamos haciendo bien, y luego viene alguien que critica nuestro trabajo, o que nos comenta que está bien lo que hacemos, pero que estamos cometiendo algún error que que no habíamos percibido... o incluso, ni siquiera nos lo comenta a nosotros, sino que nos damos cuenta que lo anda diciendo por ahí... a nuestras espaldas.

La critica al trabajo propio, nunca será cómoda, la verdad en un primer momento molesta mucho, aunque sea hecha con buena intención, en el fondo es que  nadie nos gusta que nos hagan ver nuestras deficiencias y menos en público.

El hecho de que haya molestia de nuestra parte ante una crítica o incluso que no aceptemos una critica a nuestro trabajo es una muestra de falta de humildad por parte nuestra... para explicarlo de una manera clara pondré un ejemplo:

Vamos a suponer que estás en el coro parroquial cantando y alguien te dice que estás cantando mal, que mejor bajes la voz en determinado lugar del canto en el que te estás equivocando, obviamente te sentirás mal y tal vez incluso llegues a pensar que esa persona muchas veces en otras ocasiones se ha equivocado y nadie le ha dicho nada, o que cantas mejor que esa persona para que ahora venga  a decirte que no estás cantando bien... ¿quién se cree?

Ahora supongamos que la persona que se acerca a decirte que estás cantando mal es... Plácido Domingo, claro que en un primer momento te sentirás avergonzado, mas que nada, pero aceptarás la critica y tal vez le pedirás algún consejo para mejorar, y todo porque reconoces que él es toda una autoridad en la materia del canto. Reconoces una superioridad de él frente a ti en ese tema.

Son dos casos extremos, pero nos ayudan a entender lo que sucede internamente cuando no aceptamos una crítica: en principio aceptamos la crítica solo si viene de personas que consideramos superiores a nosotros.

Por esa razón, ¡cuidado! si generalmente no aceptamos las críticas que recibimos, ¿no será porque nos creemos superiores a los demás como para que nos anden criticando? analicemos nuestra humildad.

Vemos ahora la otra cara de la moneda, quien critica lo hace por dos razones: o porque cree que puede aportar algo positivo a la otra persona... o critica sólamente por molestar y por envidia. Si nos vemos en la posición de ser nosotros los que critiquemos, analicemos primero si nuestra intención es aportar algo, debemos ser muy cuidadosos en la crítica que hagamos, recordemos que es una medicina de sabor amargo y que a nadie le gusta que lo critiquen; hagámoslo con caridad y en privado, como dijo el Señor: "cuando corrijas a alguien hazlo primero en privado" .

Ya sea que nos toque ser criticados o bien que vayamos a criticar el trabajo de alguien tomemos en cuenta estos puntos antes de rechazar o realizar una crítica, una buena dosis de humildad en ambos casos sería muy benéfica para hacer de la critica (recibida u ofrecida) una oportunidad de crecer... en un ambiente de fraternidad y caridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario